Senegal afrontará el Mundial 2026 con una ausencia tan sensible como inédita: la de sus hinchas. Estados Unidos rechazó de forma masiva los visados de ingreso para los simpatizantes del país africano, que planeaban viajar para acompañar a su selección en la máxima cita del fútbol.

De esta manera, los Leones de Teranga no contarán con el habitual colorido de su público ni en el debut del martes ante Francia en el MetLife Stadium de New Jersey, ni en los encuentros posteriores frente a Noruega e Irak. Será la primera vez, en sus cuatro participaciones mundialistas, que Senegal no pueda enviar una delegación de aficionados.

“Desde que jugamos en el Mundial, es la primera vez que no enviamos delegación debido a las complicaciones vinculadas a la concesión de visados por parte de Estados Unidos”, expresó Ndèye Dome Thiouf, asesora de comunicación del Ministerio de Deportes senegalés, evidenciando la preocupación oficial.

El gobierno africano intentó, al menos, garantizar la presencia de una pequeña comitiva integrada por referentes de organizaciones de hinchas, con todos los gastos cubiertos por el Estado. Sin embargo, esa solicitud también fue rechazada, lo que dejó a Senegal sin representación directa de sus fanáticos en territorio estadounidense.

La restricción, no obstante, es parcial. El seleccionado contará con el apoyo de ciudadanos senegaleses que ya residen en Estados Unidos. Como medida paliativa, el Estado distribuirá 400 entradas por partido entre esos compatriotas, buscando atenuar el impacto de la ausencia de quienes no pudieron viajar.

El caso de Senegal no es aislado. Costa de Marfil también reportó dificultades para que sus hinchas obtengan visas, mientras que los aficionados de Haití e Irán enfrentaron directamente una prohibición total para ingresar al país anfitrión.

Las complicaciones exceden al público. Árbitros, periodistas e incluso integrantes de delegaciones oficiales se vieron afectados por estas restricciones. Uno de los antecedentes más resonantes es el del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, a quien se le negó el ingreso a Estados Unidos. En paralelo, la selección de Irán debió trasladar su base a México y sufrió la baja de 14 miembros de su cuerpo técnico, impedidos de ingresar.

La Asociación Internacional de Periodistas Deportivos manifestó su inquietud por la gran cantidad de reporteros, especialmente africanos e iraníes, que no recibieron la aprobación de sus visados pese a estar acreditados para cubrir el torneo.